Cómo mantener y limpiar un lavavajillas

21 3Abril 2020 - 31 Mayo 2020 Consejos
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El lavavajillas, tras hacerse el cómplice ideal en la cocina, erigirse como el ahorrador de nuestro valioso tiempo, y comprometerse con la más preciada de nuestras riqueza: la salud; plantea el siempre nuevo desafío de cómo mantener y limpiar un lavavajillas, de forma rápida, económica, segura y real. El valor de su silencioso servicio es incalculable, tanto en ahorro de agua como en  detergentes, tiempo y bioseguridad, ya que salvo que tengas resistencia para soportar agua a temperaturas entre 45 o 75 grados para fregar a mano la vajilla, será mejor confiar su aseo a esta joya de la ingeniería del lavado y seguridad biológica. 


Eliminar los restos de alimentos

Los cubiertos, vasos, platos y utensilios, sólo saldrán limpios si tu lavavajillas está limpio. Asegúrate, entonces, de quitar los restos de comida de los platos, pero también de verificar que no haya ninguno en el lavavajillas, pues afectaría el lavado y produciría malos olores.


Darle aire fresco al lavavajillas

Siempre que puedas, al terminar el ciclo de lavado, abre las puertas para que el vapor se elimine, así terminarán de secar más rápido, y prevendrás el florecimiento del moho en gomas y ranuras.


Limpiar los brazos giratorios y el filtro

Los brazos giratorios son los elementos que más se ensucian y evidentemente pueden ir obstruyendo las salidas de agua por sus micro aspersores, reduciendo su eficiencia. Debes limpiarlos regularmente, de acuerdo a las indicaciones que cada fabricante incluye en sus manual de uso y mantenimiento. Recuerda que si no lo tienes a mano siempre podrás buscarlo en la web. Además, desliza la última cesta inferior hasta que salga por completo, así podrás cómodamente retirar el filtro ubicado en el piso del lavavajillas.


Casi siempre es circular y está cerca de los aspersores de agua giratorios. Libéralo girándole en sentido anti horario y así podrás retirarlo tirándole suavemente. Lávalo afuera con agua caliente si es posible y una vez limpio, lo reinstalas. No olvides asegurarlo con un giro.


Los modelos antiguos de lavavajillas en lugar de filtro usan un triturador, y en ese caso no es necesario retirarlo, pues no acumula restos. Bastará limpiar su boca.


Mantener el nivel de sal y brillo

Nunca has de olvidar chequear el nivel de sal de tu lavavajillas, ella es necesaria para descalcificar el agua.


Del mismo modo debes vigilar el abrillantador, que es otro de los productos esenciales para alimentar el lavavajillas, con él se optimiza el uso del agua caliente para que alcance todos los rincones y superficies, al tiempo que evita las manchas y optimiza el secado.


Limpiar a fondo el lavavajillas

Al menos una vez al mes, haz una limpieza a fondo del lavavajillas, para lo cual podrás valerte de productos específicamente formulados para ello con poder desengrasante, inhibidor de olores y removedor de sarro. Opta por productos de marcas confiables, en lo posible el recomendado por el fabricante, lo cual asegurará la conservación del lavavajillas y su eficaz limpieza. También puedes recurrir a métodos más ecológicos como el uso del Bicarbonato de sodio y el vinagre, en cuyo caso colocaras una taza (240 ml) con vinagre en la bandeja central, activarás un ciclo que incluya agua caliente y con eso se removerá el moho. Posteriormente esparcirás al menos una taza de bicarbonato de sodio, déjalo reposar varias horas y luego activa un ciclo corto de limpieza con agua caliente.


Si tu lavavajillas es blanco y comienza a amarillarse con una mezcla de agua caliente y bicarbonato frótalo. De veras notarás la renovación. Cualquiera que sea el productos usado, con la ayuda de un cepillo pequeño, untado con solución jabonosa y/o bicarbonato y vinagre, frota en los sitios y ranuras visiblemente sucios. No olvides rieles y bisagras de la puerta.


Si está disponible activa el ciclo de desinfección preestablecido en el tablero de tu lavavajillas.